sábado, 2 de marzo de 2013

En un lugar bajo el sol




Convivir quiere decir sentir y saber que nuestra vida, aun en su trayectoria personal, está abierta a la de los demás, no importa sean nuestros próximos o no; quiere decir saber vivir en un medio donde cada acontecer tiene su repercusión, no por inteligible menos cierta; quiere decir saber que la vida es ella también en todos sus estratos sistema. Que formamos parte de un sistema llamado género humano, por lo pronto.

Persona y democracia
La historia sacrificial
María Zambrano

Tuvieron que romperse los cielos, resquebrajarse los sonidos, enloquecer los océanos, lloverse las cordilleras, derrumbarse los olivos, caer en picado las aortas y los capilares de todos de los animales salvajes para que amaneciera aquella mañana un lugar posible bajo el sol y el ser humano comprendiera que también dolor es amor.
Domesticada ya la rabia, sacudido el polvo del odio y enterrado el afán conquistador, un vagabundo de jersey raído por el tiempo se apareció en el pueblo de Mara.

- ¿Dónde está la niña? - preguntó en la ermita y el agua frenó su devenir y se produjo un silencio aterrador que duró tres días y veinticuatro noches enteras hasta que una anciana salió de su choza y contestó:

- ¿Qué niña?

El vagabundo la miró como se mira a la esperanza en el último instante en que se abandona la vida y suspiró.

- La niña, la niña de la que todos hablan.

La anciana echó una carcajada que hizo retroceder al vagabundo.

- Aquí está, ¿es que no la ves?

El vagabundo no podía verla pero se daba cuenta de que estaba allí, frente a él.
De pronto, el hombre rompió a llorar quebrándose y la anciana empezó a bailar. El llanto le duró cuatro días y treinta noches. Cegó su voluntad y doblegó su orgullo. Al despertar del quinto día, el vagabundo volvió a la ermita.

- ¿Dónde está la anciana? - preguntó sonriente y una niña de pelo crespo negro salió de su choza y contestó:

- ¿Qué es anciana?

Paula Mocinho Novoa
(*) Foto Mireia Plans

martes, 19 de febrero de 2013

Sobre MARA TRUTH

 


Estar presente tiene que ver con habitar el momento, con ponerse debajo de la piel y hacer de canal, dejar que el latido del corazón atraviese los poros. La expresión que sale de allí es clara, limpia y sencilla. No hay duda de que cuando se trabaja desde la humildad, la constancia y el esfuerzo paulatino, el resultado que emerge transmite algo auténtico.
La Real Academia Española nos dice que presencia también es la memoria de una imagen o idea, o la representación de ella. Traducida al lenguaje artístico, presencia sería traer al mundo sus propios sueños y hacerlos creación. Pero articular una pieza teatral de autoría compartida supone manejar un archivo de imágenes y propuestas muy extenso. Encontrar la composición que recoge todas estas voces y las pone en una misma frecuencia, creando una narración, ha sido el trabajo que Consuelo, junto con todo el equipo, han peleado hasta conseguirlo. Trabajar a nivel coral como método de creación supone un desgaste enorme; es difícil encontrar una única fórmula que ayude a administrar la lluvia de propuestas, comentarios, imágenes, gestos, voces, pensamientos, emociones, vaivenes y pausas que se han generado durante el proceso de creación y ensayo. La estructura coral tiene que ver con una organización interna donde cada elemento encuentra su lugar exacto, y puede seguir así el flujo de energía que conlleva la partitura puesta en acción. Mara Truth empieza con un coro de mujeres moviéndose a la vez, siguiendo un gesto al azar que una de ellas propone. Y la magia aparece en las transiciones, cuando de un gesto pasan a otro sin que tan si quiera te des cuenta. Un juego delicioso de ver cuando el trabajo que se ha hecho detrás es pulcro, impecable, y con una escucha precisa e interiorizada. Es la creación de la conciencia en la mirada que ve hacia dentro y hacia fuera a la vez.
Hacer un todo con las infinitas partes, es un reto que a estas alturas traspasa la dimensión artística y nos lleva a hacer un viaje hacia diferentes estructuras micro y macrovitales. Hablaría de política, porque esta obra tiene mucho de posicionamiento y de opinión desde la razón, pero también de sensibilidad hecha acción y de encuentro con el otro/a. Hablar de Mara es hablar de una presencia simbólica que nos une y nos da pie a imaginar, a expresarnos, a pensar, a emocionarnos, a soñar, a reconocernos y, cómo no, a enfadarnos, y a aburrirnos, y a desanimarnos, y a frustarnos también. Si el mundo es aparentemente dual, Mara hace de puente, de unión entre las distintas unidades.

Trabajar con Consuelo siempre va vinculado a una experiencia íntima y personal de transformación. Creo que es su total entrega lo que hace que nadie se escape de estar con una escucha absoluta. Te invita a volcar desde la humildad más sincera, tu material inconsciente, y a usarlo en función de lo que la pieza necesite. No hay tregua: con Consuelo, o estás, o no estás. Y esta ha sido la pelea y la evidencia de este proceso de creación que justo acaba de empezar, que está en su primer año de investigación y va hacia una depuración creativa que se descubrirá trabajando desde esta escucha tan especial. Y todo, porque como creadores/as y espectadores/as, necesitamos que se cuenten las historias del mundo, en este caso,narradas por mujeres presentes.

Barcelona, 20 de enero del 2013
Mireia Plans Farrero

sábado, 5 de enero de 2013

Querida Mara Truth



Querida Mara Truth,

Eres uno de los grandes encuentros de mi vida y tú lo sabes y yo lo sé. Quiero que vivas, esté yo presente o en intensa ausencia conectada. Aunque no lo oculto, nada me gustaría más que llevarte conmigo encima de los escenarios, compartiendo con otras mujeres creadoras y paridoras lo que significa tu voz. Una voz clara y alta, profunda y conmovedora que alienta al mundo a enfrentarse con su dolor y a generar vida y paz allí donde solo hay sufrimiento y pérdida. Tú eres amor, compasión y piedad. Y eres también perdón y rabia y hasta odio alérgico a las convenciones que nos aprisionan. Tu canto de libertad desde la imperfección más humana debe escucharse.
Tal vez la fuerza redentora de tu existencia se quede tan solo en la espuma enervada de la gran ola que siempre intenta purificar el mar pero muere en el intento. Pero en la vida no hay empresa grande o pequeña, solo hay acto constante que libera nuestros pasos y nos impulsa, no solo al despertar, sino también a soñar, a caminar, a crear.
Esta Mara se entrega. Se lanza. Deja espacio y espera a la escucha. Y acepta, en constante voluntad de comunión y hermandad, lo que la vida y el arte tenga a bien depararle.
Solo el amor nos urge a mover el mundo, a desordenarlo, a recrearlo, a asumirlo aún en la victoria más desestabilizadora y en la derrota más sabia. Y amor es lo que eres, lo que somos. O lo que debiéramos ser.
Y sí Mara, sabemos que no sabemos y nos queda tanto que es emocionante, excitante y absolutamente embelesador.
Hágase el camino así en la luz como en la sombra, sea yo paje, reina o comparsa, que la paz y el amor iluminen nuestros corazones, no nos dejes en la lucha alzar el cuchillo, líbranos de nuestros demonios y de los suyos, amén.
Y como es noche mágica, noche de reyes, quiero volver a pedirte que vivas, que vivas, que vivas...
Te quiero, Mara.
Te amo, Mara.